Justo cuando conversaba con la almohada.
Bendita mañana mía esta de hablar sola.
Llovía pero aun no había frio.
La humedad densa y fastidiosa que te hace soltar las sábanas.
De pronto la escuche…
En mi sala…
Tuve miedo.
Me arropo.
Aumento volumen a la tv.
La escucho…
Sigo escuchando.
Audífonos, apurar pensamiento y obligar a la mente.
No sirve d nada.
Si tan solo viviera en una piecita tipo estudio esto no pasaría.
La vuelvo escuchar y esta vez es a lo lejos, sin embargo se acerca.
Pasos, respiración… la sentí justo en el mueble grande que mira hacia la cocina y luego a mi cuarto.
¿Es que acaso de pronto me he vuelto loca?
No…
La reconozco por ese silencio que la precede y por esa respiración acelerada al final.
Casi puedo ver el brillo que emana.
¿Tus labios siempre fueron tan pequeños?...Presumo que sí. Encajan perfecto en los míos tan disconformes.
Aún la escucho y ya no me da miedo… Ya no me importa.
Es tu risa acelerada… En mi sala que nunca visitaste.
Es tu risa a esta hora…
Esta tu risa a las 1:00 am…
Es tu risa a la hora de los muertos.
Que ironía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario