Luego
de años de investigación, prácticas, entrevistas y botellas de ron he aquí el
documento digno de regalar en navidad y compartir con todas nuestras amigas.
Manual
práctico para sobrellevar un despecho y no morir por desamor.
1:
¡La primera semana es para disfrutársela!
Los
primeros días luego de su ruptura sentimental son técnicamente para
disfrutarlos. Si, disfrute esos días emborrachándose junto a sus amigas.
Siéntese con ellas a cotejar cada uno de los defectos de su ex. Que no se le
olvide ninguno.
Cuénteles
lo mal que se porto con usted, y si no lo hizo, invénteselo. Pero la primera
semana siempre será la propicia para asumir la actitud de “no me hace falta” ”estoy
mejor sola” “no sabe de lo que se pierde”
2:
Niegue y oculte a toda costa cualquier error.
Usted
no es la culpable de su separación. Usted siempre fue la mejor novia que existe
y además está réquete buena. Él es un perro.
A
todas siempre nos cuesta y costará asumir nuestros defectos. Más aun si dentro
de nuestro corazón sabemos que algo de responsabilidad tenemos en el episodio.
Nuestros amigos siempre nos darán la razón y para eso están. ¿Quiénes somos
nosotras para contradecirlos?
3:
Absténgase de recargar el saldo de su teléfono.
No
lo haga. Las mujeres siempre encontramos alguna excusa para establecer contacto
con el ex en cuestión y eventualmente decirles que se van a arrepentir y
mandarlos a podrirse. Que si se te olvido llevarte esto. Que si devuélveme mis
cosas. Que si te vieron con otra. Que si, simplemente, ¡eres un perro!
En
el infinito egoísmo del ser humano por saciar su intranquilidad, a eso de las
12 de la noche, se pondrá a recapitular todas las posibles tretas y/o/u escenas
y/o/u excusas que el chico en cuestión le dio para mandarla a dormir. Usted
mirara su celular, se negará por unos 30 minutos o menos disque por amor propio
pero, al final, usted le enviará un mensaje de texto y drenará.
4:
si va a llamar ¡no tome!
Siga
el consejo numero 3 pero súmele a la intranquilidad y a las 12 de la noche:
alcohol, música fiestera y canciones de amor.
Aleje
su celular lo más que pueda, déjelo en el carro, no lo ponga a cargar en todo
el día, para que cuando el licor empiece a hacer su trabajo de desinhibición, a
usted no le dé por llamar al susoBicho y decirle cuanto lo odia o, peor aún, lo
extraña.
Nada
es más pavoso que dedicar por teléfono una canción de despecho que el que está
del otro lado probablemente no entienda ni el coro.
5:
Usted está feliz.
Así
usted esté ahogándose con el rímel chorreado y las canciones de Juan Gabriel,
no lo demuestre. De igual manera él sabe o se imagina que usted está muerta de
amor. No le dé más ideas.
Qué
manía tenemos nosotras de creer que el hecho de que nos dejaron es información
de interés público.
6:
¿Por qué no?
¿Quien
mejor para consolarla que un ex?
Así
mata dos pájaros de un tiro: la consuelan, le dan “amor” y de paso le restrega
en la cara que ya no es él el dueño de sus tristezas, solo está ahí para ser
utilizado. Igual téngalo por seguro que bravo no se pondrá.
Eventualmente
el tiempo se le pasará más rápido, usted creerá que al otro le duele y eso la
entretendrá un rato.
7:
Llore en su casa.
Nunca
he entendido esa estrecha relación que existe entre los órganos lagrimales y el
ciclo menstrual de una mujer.
Si
va a llorar hágalo en su casa. No se sienta culpable de ello. En la calle
cualquier cosa le recordará sus penas. Pero por favor, no exponga al resto de
la humanidad a sus lamentos.
8:
El internet es su peor enemigo.
Todas
y absolutamente todas revisamos a diario cualquier red social que el caballero
posea y él lo sabe. No se lo recuerde.
Si
obtiene información adicional de la vida del otro guárdesela. Tome en cuenta
que si se deja en evidencia ya no la obtendrá más. Usted es dueña de
martirizarse de las maneras que pueda, y si la tecnología la ayuda hágalo. Pero
sea discreta.
9:
Póngase bien bella.
El
efecto post despecho será ejercitarse, hacerse cuanto tratamiento de belleza
consiga y comprarse ropa. Todos a su alrededor lo sabrán. ¿Y? ¡Hágalo!
Póngase
hermosa, de todas las situaciones hay que sacar lo mejor, y si en este caso el
duelo le da por ahí, hágalo bien y hágalo con gusto.
10:
Relájese.
Probablemente
usted no seguirá estos pasos, y si los sigue le hará modificaciones a su
manera. Intente seguir fielmente al menos la mitad.
Su
dolor no se lo quitará nadie. Crea todas esas frases clichés como: “el tiempo
lo cura todo” que es verdad.
Alguna
vez alguien me dijo “la soledad es relativa compañera. Siéntese y vuélvala
paisaje”
Su
despecho es suyo y vívalo, pero vívalo bien y con bastante hielo. Salud!
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